Pobre de nosostros, amor mio, pobre de nosotros.

Miércoles 9

En el estúpido occidente

Pobre de nosostros, amor mio, pobre de nosotros.

¿Qué haces? ¿Comes suficiente? Me gusta muchísimo ir en la carniceria últimamente. Hay que cruzar el pueblo y el puente, miro el río sobre las piedras de ida y las piedras bajo el río de vuelta, y pienso en ti. Me gusta la carne con vinagre. Pero te escribo por esto:  creo que estoy convencida de que el peyoramento del mundo se está acelerando. Puedo ver los efectos: te has dado cuenta, por ejemplo, que el nuevo año va mucho más rápido del viejo? Estoy muy preocupada. Muy a menudo tengo más que una pesadilla por noche, en que alguien me persigue, pero son los perseguidos que quieren cogerme, no tiene sentido. ¿Te pasa a ti también? ¿Tienes pesadillos? Te echo de menos, te echo de menos, ven aquí. Ven a controlar si he cerrado la puerta con las llaves antés de apagar la luz. No sè si tú también estás preocupado por lo que está pasando, pero el mundo siempre ha sido injusto y va así, me dirás. Es verdad, pero me parece que en este nuevo año muy rápido estamos empeorando a ojos vista, ¿por qué? Me da miedo. ¿Qué me dices, lees los periódicos, has visto? No hay manera de leer las noticias sin quedarse disgustados! Me arruinan el desayuno, así que el día y aún más, porqué me da vergüenza caer en la trampa y darle importancia, como una tonta hacerme arruinar el día así, por estos asqurosos. Muertos muertos muertos y sus chácharas chácharas asquerosas. Qué piensas? Qué hacemos? No me digas nada, no me engañan más ellos y no hago más nunca que le convenga, no más favores a estos asquerosos.

Amor mio, ¿terminará nunca? Dejarán de ser imbéciles? Estoy preocupadoa por el nuevo año, y ya estaba preocupada por el viejo, mucho menos con las violencias que me parecían solo albores o señales de algo peor. Y todo a pesar de tí, de mí y de este café con miel, de cualquiera evidencia de nuestra razón, de cualquier flor sobre las plantas. Tengo miedo para nosotros, para las cosas bellas, para tus proyectos y para mis miles iluciones. Tengo miedo para todos, para los que se mueren, los que matan, los que se mueren o matan dentro. Re-destruyes y re-costruye. Nosotros nos encontramos en el re-destruye, y aunque yo y tú lo vamos a superar, será solo una trágica burla. Seremos quizás cuerpos vivos, pero tras escombros humanos siempre más altos. Y no se aprende nada y se olvidan las simples bases de la humanidad y las guerras son otras guerras, todas diferentes pero siempre iguales, asquerosas. Y cada uno de nosotros va a perder a sí mismo y a los otros.

Me da frío el re-destruir, quisiera abrazarte bajo la chaqueta por esto, y luego tomar una o dos cervezas contigo. ¿Has visto la foto que te he enviado? ¿Te gusta? Estaba en una SIM vieja, la sacaste tú (me gustan los huesos de mi columna vertebral que salen de la piel como la cresta de un dragón). Lo sé que debería hablarte de cosas graciosas, de mis descubrimientos, ya que – estoy de acuerdo – esta nuestra distancia es ya bastante triste. De hecho te cuento que tengo pensamientos hermosísimos, llenos de ganas siempre distintas o de detalles muy hermosos de mi vida aquí arriba. De hecho tengo pensamientos geniales, gigantes, exagerados y también pequeños pensamientos, como hormigas, miga de pan. Sigo el camino de migas y veo si al final estás tú, acostado a lado de la cuneta. Si estás, bailamos con la música que hace sonreír los huesos, hace olvidar la muerte. La música que hace así: mmmmm.. mmmmm la ¿ ¿oyes? Yo sí y la tarareo.

A la cara a los diablos y contra todas las guerras

Hasta prontísimo mi amor,

 

Dora